Muchas personas piensan que es indispensable tener un piano o un teclado de primer nivel para comenzar a aprender a tocar, pero nada más lejos de la realidad.
Inicialmente, como además ya he comentado anteriormente en otros artículos, no necesitamos tener un instrumento de primera marca en el caso del piano, o el último modelo en el caso de los teclados electrónicos, ya sean sintetizadores, órganos rítmicos u órganos litúrgicos.
Debemos primero saber o conocernos a nosotros mismos, y descubrir si tenemos lo necesario y deseamos fervientemente convertirnos en pianista o teclista.
Entonces, no debemos apresurarnos a realizar una fuerte inversión en el instrumento, ya que en el caso de un buen piano, de cola o de pared, por ejemplo de la marca Yamaha o Kawai, puede rondar a partir de los 10.000€, obviamente no voy a hablar de un Steinway & Sons, sólo aptos para bolsillos muy pero que muy amplios, donde además de una larga lista de espera, hay una diferencia muy sustancial en precios, superando bastante los 200.000€.
En el caso de un teclado electrónico, tenemos marcas punteras como son, Korg, Roland, Yamaha, Solton, etc…, que son casi todos de gama muy alta porque todos son profesionales, y sus modelos “domésticos”, también tienen un precio bastante alto.
Por eso, yo recomiendo siempre a mis alumnos, comenzar o bien con uno de segunda mano que sea muy económico, o bien una marca que tenga un modelo muy básico que nos permita dar los primeros pasos, tenerlo durante el primer año, y luego adquirir otro ya acorde a nuestras necesidades.
Por eso, no te preocupes si lo que tienes es un simple juguete, para comenzar a aprender a tocar piano y teclado, sirve, luego tendrás tiempo de ir escalando, pero tu primera prioridad es aprender a tocar, no presumir de instrumento.
Un buen instrumentista con un mal instrumento, siempre será mejor que un mal instrumentista con un buen instrumento.
A modo de ejemplo y como anécdota, te cuento que he ido a tocar acompañando a artistas importantes a programas de televisión, donde había que tocar en directo, y he ido con teclados muy básicos que nadie ni por un momento se percató de que no eran último modelo, ya que la ejecución de la canción que es lo que cuenta, era impecable. Eso es lo importante.
Recuerda siempre, más valen los conocimientos que los recursos, sin lugar a dudas.
Javier Córdoba.